Johannes Gray, nacido en Chicago (EE.UU.) en 1997, es el ganador ex aequo del Galardón internacional Pablo Casals para Jóvenes Violonchelistas 2018 y afirma que haber recibido el Galardón “es una oportunidad muy importante para tocar en nuevos espacios y ante nuevas audiencias” y que se trata de una responsabilidad puesto que como ganadores “tenemos el compromiso de dar a conocer el legado musical y humano de Pablo Casals”.

Actualmente, el violonchelista estudia con Frans Helmerson en la Barenboim-Said Akademie en Berlin y anima a los jóvenes músicos a presentarse al Galardón Internacional Pablo Casals 2020, puesto que más allá de ganar el Galardón, “por el solo hecho de tener la oportunidad de visitar el Museo Pablo Casals y conocer a Marta Casals ya merece la pena”.

¿Cuáles fueron tus primeros pasos en el mundo de la música? ¿Por qué escogiste el violonchelo como instrumento?

Nací en una familia de músicos, así que he estado rodeado de música desde que nací. Cuando era pequeño, mis padres me tocaban la música de los grandes violinistas y violonchelistas. Los CD de los violonchelistas eran mis preferidos. Recuerdo una vez que mi madre me llevó a una tienda de instrumentos para comprarse cuerdas, y en la esquina de la tienda, vi un pequeño violonchelo que parecía ser de mi medida. Pregunté si lo podía probar, y desde aquel momento supe que quería ser violonchelista. Deseaba ser cómo Yo-yo Ma, Jacqueline du Pré, y por supuesto Pablo Casals. Solo tenía dos años y medio.

¿Cuáles son los centros donde has realizado tus estudios más relevantes? ¿Quiénes han sido tus maestros?

Durante toda mi vida he tenido la suerte de tener profesores fantásticos que me han guiado y acompañado para llegar a lograr mis objetivos. Estudié durante 13 años con Hans Jorgen Jensen en Chicago. Después me trasladé a París, donde obtuve la licenciatura al Conservatoire National Supérieur de Musique et de Danse de Paris con Jérôme Pernoo. También estoy estudiando con Frans Helmerson en la Barenboim-Said Akademie en Berlín.

¿Qué te hizo decidir presentarte al Galardón Internacional Pablo Casals para Jóvenes Violonchelistas 2018?

Unos amigos míos españoles hacía tiempo que me hablaban del Galardón Internacional Pablo Casals. En el 2018, cuando vi que se volvía a celebrar, decidí presentar mi candidatura. Teniendo una admiración tan grande por Casals, tanto a nivel musical como personal, pensé que sería un honor presentarme a un premio que llevaba su nombre y vincularme a la figura del Maestro de este modo.

¿Qué ha supuesto para tu carrera artística y para tu desarrollo personal, participar y ganar en el Galardón Internacional Pablo Casals para Jóvenes Violonchelistas 2018?

Los conciertos que haré por haber recibido el Galardón son una oportunidad muy importante para tocar en nuevos espacios y ante nuevas audiencias. Es importante que los jóvenes músicos toquemos tanto como podamos y ante públicos diferentes. Conectar con nuestras audiencias y transmitir lo que como músicos queremos decir, será lo que nos permitirá tener unas carreras relevantes. Por otro lado, haber recibido el Galardón Internacional Pablo Casals también es una responsabilidad, puesto que como ganadores tenemos el compromiso de dar a conocer el legado musical y humanitario de Pablo Casals.

¿Qué violonchelistas son tus referentes? ¿Qué retos u objetivos te has marcado para el desarrollo de tu carrera?

A pesar de que violonchelistas como Casals, Rostropovich o Mørk son grandes referentes para mí, gran parte de mi inspiración musical proviene de músicos que no son violonchelistas. Creo que es importante tener una visión de la música en general y no solo centrarse en el violonchelo. Pianistas como Krystian Zimerman e Ivo Pogorelich, cantantes como Dietrich Fischer-Dieskau y Elisabeth Schwarzkopf, e incluso músicos del mundo del jazz como Bill Evans y Johnny Hodges son igual de importantes para mí que cualquier otro violonchelista.

«…como ganadores tenemos el compromiso de dar a conocer el legado musical y humano de Pablo Casals…»

¿Por qué son importantes los concursos en el desarrollo artístico y profesional de los jóvenes músicos?

Los concursos son una gran oportunidad para el crecimiento musical. Cuando te preparas para presentarte en un concurso, tienes una motivación extra que hace que llegues a un nivel más alto, independientemente del resultado de la competición. Es una oportunidad para demostrarnos a nosotros mismos lo que podemos hacer, y es un objetivo tangible que nos motiva a trabajar el máximo posible. Creo que el resultado de los concursos es una cosa que no nos podemos tomar demasiado en serio, ganar o no ganar, la música es subjetiva. Si ganas tendrás que seguir trabajando muy duro, y el hecho de no ganar hace que te motives todavía más para la próxima oportunidad que se te presente.

Como finalista del Galardón Internacional Pablo Casals, tuviste la oportunidad de visitar el Museo Pablo Casals y conocer a Marta Casals. ¿Qué supuso para ti esta experiencia?

Ya conocía la historia de la vida de Pablo Casals, pero poder descubrirla en persona con la visita al Museo Pablo Casals, hizo que le diera una tangibilidad muy poderosa. Me gustó mucho conocer a Marta Casals Istomin. Fue muy agradable y prestó apoyo a todos los participantes. Su presencia fue como tener un vínculo directo con Pablo Casals. Estoy muy agradecido de haber tenido esta oportunidad. El solo hecho de visitar el Museo Pablo Casals y conocer a Marta Casals ya mereció la pena: ¡poder participar al Galardón fue un plus añadido!

¿Qué destacarías del legado musical y humano de Pablo Casals?

Pablo Casals es una persona que fue más allá de su música y su arte y que buscaba hacer del mundo un lugar mejor para todo el mundo. Su ejemplo es el que intento cumplir con integridad moral y humildad. Cuando era más joven, tenía dudas sobre sí quería ser músico, porque no tenía claro como el hecho de convertirme en músico podía ayudar a la gente de forma significativa. Aun así, la vida y los éxitos de Casals demuestran que puedes ser un gran músico en el escenario y al mismo tiempo una persona influyente con ideales humanitarios. Después de descubrir la grandeza de su vida, me di cuenta de que subir arriba de un escenario solo es una parte del que tendría que hacer un músico. También me di cuenta de que compartir emociones honestas a través de la música puede ayudar las personas y tener un impacto real en sus vidas.

¿Cuál es el repertorio que te interesa más? ¿Tienes algún compositor predilecto?

Siempre me he sentido más próximo al estilo romántico, a pesar de que a medida que voy creciendo musicalmente, empiezo a apreciar la música antigua, como también la más reciente. Por ejemplo, cuando era más joven pensaba que nunca podría interpretar ni entender la música de Bach tal y como yo quería. En los últimos años, las composiciones de Bach se han convertido en algunas de las que estudio con más pasión e interpreto con más alegría. También me gustan mucho los compositores soviéticos, puesto que sus voces son únicas y muy potentes.

¿Recomendarías a otros jóvenes violonchelistas que se presentaran al Galardón Internacional Pablo Casals? ¿Por qué?

¡Totalmente! Recomendaría a todos los jóvenes violonchelistas presentarse al Galardón Internacional Pablo Casals. Insisto, por el solo hecho de tener la oportunidad de visitar el Museo Pablo Casals y conocer la Marta Casals ya merece la pena. Todas las personas involucradas en el Galardón nos dieron mucho apoyo: la organización, los miembros del jurado, la prensa y el público. Es realmente especial formar parte del legado y del universo Pablo Casals.

¿Qué música escuchas estos días de confinamiento? ¿Nos podrías hacer algunas recomendaciones?

¡Estoy escuchando un poco de todo! Las suites de Britten y la sonata de Prokófiev de Truls Mørk. La Sonata para viola de Shostakóvich (la grabación de Daniil Shafran me encanta). Si no conocéis las Sonatas del Rosario de Heinrich Biber, ¡escuchadlas! También estoy escuchando jazz: el álbum “Such Sweet Thunder” de Duke Ellington, “Diagnostic” de Ibrahim Maalouf y “Waltz for Debby” de Bill Evans.